“Ojalá estés orgulloso de la mujer en que me he convertido y que sientas que valió la pena lo que hiciste”. Visiblemente emocionada y un poco nerviosa, María Belén Molina dirige estas palabras a Diego Schmidt-Hebbel, su novio que fue asesinado el 4 de noviembre de 2008. Exactamente un año después, en una eucaristía realizada en su memoria en el Colegio de los Sagrados Corazones de Manquehue, la joven odontóloga recuerda que su pareja, con un “corazón lleno de amor incondicional”, dio su vida por ella al recibir un balazo en el cuello mientras la defendía.
Belén comprende que Diego le regaló su vida, y ante un centenar de familiares y amigos de la víctima, reconoce que muchas veces se siente perdida, “cerca de lo oscuro”, pero se pone de pie, una y otra vez, en su lucha por superar este drama que le impuso la vida. No sólo ha debido enfrentar la muerte del hombre con que quería casarse, sino que además debe lidiar con el hecho de que su tía, María del Pilar Pérez López, ha sido acusada de ser la autora intelectual del asesinato.
El presunto autor material de este crimen que ha ocasionado tanto dolor y sufrimiento también ha sido identificado. Se llama José Mario Ruz Rodríguez, y al igual que Pérez deberá enfrentar un juicio oral, probablemente en abril de 2010. Ambos, Pérez y Ruz, serán además juzgados por haber sido los supuestos autores del asesinato cometido en contra del ex marido de Pérez, Francisco Zamorano, y su pareja, Héctor Arévalo.
Durante la misa celebrada por el padre Guillermo Rosas, se presentan otros conmovedores testimonios. Recordando los momentos que pasó junto a Diego, una compañera de la Universidad Católica rompe en lágrimas mientras habla de su amigo. Profundamente emocionada, Greta Niehaus, la madre del joven que ahora tendría 26 años, se levanta de su asiento y corre hacia la muchacha para abrazarla y agradecer el fuerte cariño que seguía teniendo por su hijo.
Cerca de las 22 horas, una vez culminada la ceremonia, el padre de Diego, el economista Klaus Schmidt-Hebbel, se acerca a hablar con los periodistas que esperan fuera de la parroquia. Anticipándose al juicio, el entonces Economista Jefe y Director Económico del Departamento Económico de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en París señala estar “muy confiado en que se va a hacer justicia. Tengo plena confianza en el sistema judicial chileno, y con mis ojos he visto la seriedad con que se ha trabajado”.
Dicho esto, Klaus camina rumbo a su Volkswagen Golf. Al llegar a él, se detiene, y confidencia que ese era el auto que su hijo manejaba el día del crimen. Tras el asesinato, el padre adoptó el rito de conducir el automóvil que usaba su querido Diego.
Caballerosamente, el doctor en economía del MIT (Massachusetts Institute of Technology) se despide de los reporteros, entra a su vehículo, enciende el motor y parte. ¿Qué pasa por la mente de Schmidt-Hebbel mientras conduce?
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------
*El material expuesto en el blog es creación del grupo de trabajo compuesto por los ex alumnos: Javier Cuadra, Javier Ramirez y Patrick Thelen, bajo la guía del Profesor Manuel Délano. Para la obtención del grado Magíster de Periodismo de la Universidad Adolfo Ibáñez.
Todos los Derechos Reservados










