La tarea en Argentina y su consolidación como nación aún no se encontraba completa, pero ya había una claridad sobre el camino independiente y autónomo en 1816. Por lo que Argentina estaba ya preparada para comenzar la visionaria tarea de la campaña americana de liberación, en este sentido se pueden comprender como ejemplo las palabras de San Martín, que escribe el 29 de febrero de 1816 al director Álvarez Thomas:
Chile por su excelente población proporcionalmente a las demás regiones de esta América, por la natural valentía y educada subordinación de sus habitantes, por sus riquezas es el pueblo capaz de fijar la suerte de la revolución. Él es el fomento del marinaje del Pacífico. (…) En este concepto nada más interesante que ocuparlo. Lograda esta grande empresa, el Perú será libre.[1]
En estas palabras de San Martín se comienza a forjar el destino de Chile que cambia radicalmente hacia la independencia del Imperio español hasta el día de hoy, les dejo el Acta de Proclamación de la Independencia de Chile: inauguración de la edición facsimilar ampliada del borrador original, en la sede del Congreso Nacional en Valparaíso.
Escrita por Zañartu, de Villegas y Zenteno. Firmada por Bernardo O´Higgins en 1818, actualmente en la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, Valparaíso, 1999.

[1] OTERO, José Pacífico, Historia del libertador Don José de San Martín, Tomo I, segunda edición, Editorial Sopena, Argentina, pp. 407-408.










